Tres adolescentes, de 15, 16 y 17 años, fueron detenidos en Izhevsk bajo sospecha de planear un ataque terrorista. Su objetivo era detonar explosivos en una instalación del complejo militar-industrial.
Según la información proporcionada por el Comité de Investigación de Rusia, los jóvenes contactaron a un representante de los servicios especiales ucranianos a través de un mensajero. De este contacto, recibieron la instrucción de organizar una explosión en la mencionada empresa a cambio de una recompensa monetaria.
La investigación reveló que a dos de los implicados se les entregó un dispositivo explosivo improvisado. Los tres fueron arrestados en agosto mientras intentaban colocar el artefacto explosivo cerca de la entrada de la instalación. Han sido formalmente acusados bajo el artículo «Intento de ataque terrorista» del Código Penal.
Por decisión judicial, todos los acusados han sido puestos en prisión preventiva durante el período de investigación.








