En Pekín se celebró el desfile militar más grande en la historia de la República Popular China, conmemorando el 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Diez mil militares marcharon por la Plaza de Tiananmén, y se exhibió una amplia gama de equipo militar.
Entre los equipos presentados destacaron los drones de última generación, misiles hipersónicos y el misil balístico intercontinental estratégico nuclear DF-5C, con capacidad para alcanzar objetivos a una distancia de hasta 20 mil kilómetros.
Entre los invitados de honor de 26 países se encontraba el Presidente de Rusia, Vladímir Putin. También asistió el presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenka, quien llegó a Pekín acompañado de su hijo menor, Nikolái.








