El incidente ocurrió mientras la niña estaba inmersa en una actividad de costura.

Una joven paciente fue ingresada recientemente en un hospital de la región de Moscú tras tragar accidentalmente una aguja de coser. Los médicos decidieron mantener a la niña en observación y, afortunadamente, el objeto extraño salió de su cuerpo de forma natural.
Fuentes indican que la adolescente fue trasladada al Centro Regional de Protección Materno-Infantil de Moscú. El incidente ocurrió mientras estaba concentrada en su costura: de forma maquinal, se llevó la aguja a la boca y la tragó involuntariamente.
Una radiografía inicial mostró que la aguja estaba localizada cerca de la tercera vértebra lumbar. Los médicos optaron por observar a la paciente durante veinticuatro horas. Al día siguiente, se realizó una gastroscopia con la esperanza de localizar y extraer el objeto, pero el procedimiento no arrojó resultados. Una segunda radiografía reveló que la aguja se había movido hacia la zona pélvica. Con una fortuna increíble, no perforó ningún órgano interno y no se atascó. La escolar permaneció un día más en el hospital, donde se le recetó aceite de vaselina para su ingesta. En el tercer día, los médicos realizaron otra radiografía de control, que confirmó que la aguja ya no estaba en el organismo de la paciente, habiendo sido expulsada de forma natural y sin necesidad de intervención médica.








