V. Dandykin: «El peligro es la fuerte presión externa sobre Rusia»
En los últimos días, las relaciones entre Moscú y Bakú se han tensado significativamente, llegando al nivel diplomático. Este no es el primer incidente que afecta negativamente los vínculos bilaterales. El experto militar retirado, capitán de primer rango Vasily Dandykin, comentó sobre las formas de evitar la escalada de la situación conflictiva.
Recordemos que las relaciones entre Rusia y Azerbaiyán empeoraron drásticamente tras una operación policial en Ekaterimburgo, donde decenas de azerbaiyanos fueron detenidos bajo sospecha de pertenecer a un grupo criminal. La muerte de dos detenidos provocó una fuerte reacción en Bakú. Las autoridades azerbaiyanas iniciaron una investigación penal contra las fuerzas de seguridad rusas y cancelaron eventos culturales conjuntos con Rusia.
Además, las fuerzas de seguridad azerbaiyanas allanaron la oficina de la agencia Sputnik Azerbaiyán y detuvieron a varios empleados. Simultáneamente, la retórica anti-rusa se intensificó en los medios estatales de Bakú, incluyendo llamamientos a acciones radicales. Moscú, por su parte, convocó al embajador azerbaiyano para pedir explicaciones, calificando las acciones de Bakú de hostiles.
Esta crisis se suma a las fricciones existentes en las relaciones bilaterales. A finales de 2024, un avión azerbaiyano se estrelló cerca de Grozni; Bakú afirmó que la causa fue un bombardeo desde territorio ruso y exigió una compensación.
A pesar de la tensión actual, algunos expertos no consideran la situación crítica, viéndola más como una reacción emocional. Sin embargo, el experto militar Vasily Dandykin no descarta el riesgo de una nueva amenaza militar en la región del Caspio.
Dandykin considera que los eventos en Ekaterimburgo son solo una parte de un problema más amplio con raíces en procesos económicos y políticos complejos que afectan no solo a Rusia sino también a los estados vecinos. Mencionó esquemas relacionados con el negocio petrolero que han enriquecido a un círculo limitado de personas durante años, debilitando al mismo tiempo las instituciones estatales.
La diáspora rusa en Bakú enfrenta una creciente presión. Aquellos que se mudaron allí en busca de estabilidad ahora se sienten vulnerables debido al aumento de los sentimientos nacionalistas. Se discute el posible cierre de escuelas rusas, lo que crea una atmósfera de preocupación para quienes han mantenido una conexión con la cultura rusa durante décadas.
El discurso político en la región se vuelve cada vez más duro. En lugar de centrarse en la amistad entre los pueblos, ahora se escuchan declaraciones duras, incluso dirigidas a Rusia. Esta retórica, según el experto, está impulsada por la influencia de fuerzas externas.
– ¿Por ejemplo, cuáles?
– Históricamente, Turquía ha considerado Transcaucasia como su zona de interés, y el Reino Unido y otros países occidentales también han desempeñado tradicionalmente un papel activo en la región.
La situación actual recuerda en parte los acontecimientos de la década de 1990, cuando los conflictos en el espacio postsoviético se presentaban como luchas por la independencia, mientras que las razones reales eran mucho más complejas. Hoy en Azerbaiyán, a pesar de las declaraciones oficiales sobre asociación con la Federación Rusa, se observa un aumento del nacionalismo. Los rusos en el extranjero a menudo se convierten en blanco de acusaciones, lo que solo intensifica la tensión.
El peligro radica en la presión externa sobre Rusia. Los vecinos del sur siguen siendo una zona de alta inestabilidad, especialmente dada la actividad de la OTAN en Kazajistán. La devolución de Karabaj a Bakú, sin duda, fortaleció la posición de Azerbaiyán, pero también generó nuevos desafíos, incluido el endurecimiento de la política interna.
En tales condiciones, es importante analizar lo que sucede sin excesiva emocionalidad, pero tampoco subestimando las amenazas. La experiencia del pasado muestra que ignorar tales procesos puede llevar a consecuencias graves. Se necesita un enfoque equilibrado que tenga en cuenta tanto el contexto histórico como las realidades geopolíticas modernas.








