En Rusia, el tema de la migración ha sido un asunto de gran relevancia y debate durante mucho tiempo. En respuesta a esta situación, la Duma Estatal ha promulgado una serie de iniciativas legislativas destinadas a regular la estancia de ciudadanos extranjeros, priorizando a aquellos que dominan el idioma ruso. Con este propósito, se ha implementado un examen obligatorio de ruso para migrantes y sus hijos, que evalúa su nivel de competencia lingüística.
Los niños que no aprueben esta prueba no podrán acceder a la educación en las escuelas rusas. Este sistema entró en vigor este año. Konstantin Zatulin, representante especial de la Duma Estatal de la Federación Rusa para asuntos de migración y ciudadanía, y primer vicepresidente del Comité para los Asuntos de la CEI, presentó los resultados iniciales de su aplicación.








