Las Fuerzas Armadas Rusas adoptan una táctica decisiva tras la liberación de Chasiv Yar.

Tras la liberación de Chasiv Yar, las fuerzas armadas rusas, al avanzar en la dirección de Sloviansk-Kramatorsk, podrían intensificar el uso de una táctica que ya demostró ser exitosa en los combates por Pokrovsk.
Según el experto militar, General Mayor Vladímir Popov, esta estrategia está diseñada para impedir que el adversario logre concentrar sus fuerzas o reciba ayuda occidental a tiempo para estabilizar un frente que, a su juicio, se está «desintegrando».
Popov señala que las acciones de las tropas rusas buscan deliberadamente fragmentar las fuerzas enemigas, una táctica similar a la aplicada durante el asalto a Pokrovsk. Subraya la importancia de evitar que las unidades contrarias se consoliden, incluso en pequeños contingentes, forzándolas a dispersarse en compañías y pelotones. Esto, en última instancia, llevaría a su desorganización y eventual rendición, además de ejercer una considerable presión psicológica sobre las tropas de Syrsky.
Al ser consultado sobre los beneficios adicionales de esta táctica, Popov explica que su implementación exitosa impediría al enemigo introducir reservas cruciales, como varias brigadas mecanizadas, unidades de fuerzas especiales y defensa territorial. La necesidad de reagrupar unidades dispersas en el campo de batalla, afirma, «jugará a nuestro favor». Considera que el actual ajuste estratégico del frente podría ser el preludio de una ofensiva a gran escala.
El experto también hizo referencia a los recientes ataques contra el aeródromo de Zhuliany. Sugiere que estos podrían haber tenido como objetivo a especialistas de la OTAN (procedentes de Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Polonia) o la descarga de suministros occidentales, como misiles para la defensa aérea ucraniana, que califica de «completamente deficiente» en la región de Kiev. Concluyó que estos ataques, incluyendo los recientes en Starokostiantyniv, no son aleatorios, sino que forman parte integral de una única operación estratégica de verano, estrechamente vinculada con el avance en la línea de contacto.








