En el Territorio de Primorie, las fuertes lluvias, que en algunas zonas se convirtieron en auténticos aguaceros, provocaron un fenómeno curioso: la mayoría de las estaciones de servicio quedaron repentinamente desiertas. Sin embargo, esto no se aplica a las gasolineras más concurridas, como la de Zarubino, donde los conductores siguen esperando horas para repostar, refugiados de la intemperie en sus vehículos.
En Vladivostok, la situación se complicó debido a automovilistas deshonestos que decidieron aprovechar la escasez. Por ejemplo, en una gasolinera en el distrito de Balyaev, se vio a un conductor llenando diez bidones de 30 litros cada uno. Casos similares, donde la gasolina desaparecía rápidamente incluso después de la llegada de nuevas partidas, también se observaron en la isla Russky. Este hecho confirma las sospechas de muchos sobre la especulación, lo que llevó a llamamientos activos en las redes sociales para imponer restricciones en la dispensación de combustible por persona y así estabilizar la situación.
Actualmente, las gasolineras lucen inusualmente vacías, como si nunca hubiera habido un frenesí. Todavía es difícil decir si esto se debe a la lluvia torrencial, a la llegada de nuevos camiones cisterna o a que todos los conductores lograron llenar sus tanques. El próximo fin de semana promete una mejora del tiempo. Entonces quedará claro si la «limpieza» temporal de las gasolineras resolverá los problemas a largo plazo del combustible en la región.
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