En los últimos días, se ha observado un revuelo sin precedentes frente a la embajada de Japón en el callejón Astrakhansky. Una larga fila de personas que desean obtener visas demuestra la gran popularidad del país. La gente llega preparada, con sillas, ordenadores portátiles y termos de café, para hacer la espera más cómoda.
Muchos atribuyen esta afluencia masiva al inicio de la temporada del arce rojo, conocido en Japón como «momiji», ya que numerosos rusos anhelan presenciar este asombroso fenómeno natural. Cabe destacar que hoy se celebra precisamente el Día del Arce Rojo, lo que subraya el interés en esta tradición paisajística.








