El esmalte dental y la dentina se encuentran entre los tejidos biológicos más duraderos, capaces de resistir impactos externos significativos. Esta resistencia única convierte a los dientes en un recurso excepcionalmente valioso en la odontología forense, donde actúan como un tesoro de información. Mediante un examen minucioso, los dientes no solo permiten identificar a una persona, sino también determinar su edad aproximada, sexo, establecer la pertenencia racial y una serie de otras características individuales, lo que contribuye significativamente al proceso de investigación.








