Un potente ciclón del Atlántico Norte ha provocado una fuerte nevada y ventisca en la capital rusa, un fenómeno que, según las previsiones, se extenderá hasta bien entrada la noche. Ante esta situación climática adversa, las autoridades de Moscú han activado una alerta meteorológica de nivel amarillo.

Durante la tormenta, se espera que las ráfagas de viento alcancen velocidades significativas, oscilando entre los 12 y 17 metros por segundo. Los servicios meteorológicos también han pronosticado que el descenso de temperaturas se acentuará hacia el domingo, lo que garantiza que la celebración de Nochevieja será típicamente invernal, con fuertes heladas y nevadas ligeras.

A continuación, presentamos una fotogalería de la capital completamente cubierta por la nieve: