El jueves, 7 de agosto, Moscú despidió al director y filósofo Borís Yujananov, quien durante doce años estuvo al frente del Electrotheatre Stanislavsky. A pesar de ser verano y de la naturaleza particular del teatro, la ceremonia reunió a una gran cantidad de personas. La fila para acceder a la sala era extensa, y muchos esperaban con flores blancas en sus manos.
Dentro de la sala, todos los asientos estaban ocupados, y a lo largo de las paredes se agolpaban personas esperando su turno para rendir homenaje. En el escenario se encontraba el ataúd, y detrás se proyectaban fragmentos de las obras de Yujananov. La despedida siguió un protocolo sobrio: no hubo presentadores ni figuras mediáticas destacadas, solo seres queridos y colegas.
Entre los asistentes en primera fila se encontraba el Ministro de Cultura de Moscú, Alexéi Fursin, y más tarde se unió Konstantín Ernst al escenario. El actor Alexander Galibin, quien previamente había dirigido el teatro, también tuvo dificultades para entrar de inmediato debido a la concurrencia.
Esta emotiva despedida reflejó la singularidad tanto del teatro como de su excepcional líder.
— Se incluye una galería de 35 imágenes de la ceremonia de despedida. —








