Noticias medicas

Ashwagandha para dormir: el momento ideal y quién debe tener precaución

12 de agosto de 2026Carlos Mendoza2 min

La ashwagandha, conocida científicamente como Withania somnifera, es un pilar de la farmacopea botánica moderna por sus propiedades adaptógenas. En el ámbito clínico, un adaptógeno es una sustancia que aumenta de forma no específica la resistencia del organismo al estrés físico o psicológico. Su uso para favorecer el descanso nocturno no se basa en un efecto sedante inmediato, sino en la modulación progresiva del eje que regula la respuesta al estrés. Este enfoque ayuda al cuerpo a recuperar el equilibrio fisiológico, reduciendo la hiperactividad mental que a menudo dificulta conciliar el sueño o mantenerlo durante la noche.

Para quienes buscan mejorar la calidad del sueño, la evidencia clínica sugiere que la ingesta por la noche es la más adecuada. Tomar extracto de ashwagandha unos **60-90 minutos antes de acostarse** puede ayudar a preparar el sistema nervioso para la desconexión. Sin embargo, es crucial destacar que la efectividad de esta planta se manifiesta plenamente solo después de un uso continuado de cuatro a ocho semanas. La administración nocturna contribuye a reducir los niveles de cortisol, la hormona que, en exceso durante la noche, fragmenta el sueño e impide alcanzar las fases profundas y reparadoras. El horario sirve para crear una rutina bioquímica que señala gradualmente al organismo el fin de la jornada.

Existen situaciones específicas en las que se debe evitar o monitorizar cuidadosamente la ashwagandha. Si bien muchos se benefician de una dosis matutina para manejar la ansiedad diurna sin sedación, algunas personas experimentan **somnolencia excesiva o torpeza mental** si la toman al inicio del día. En estos casos, se desaconseja su uso matutino para no afectar la vigilia y el rendimiento cognitivo. Más allá del horario, la ashwagandha está contraindicada durante el embarazo y la lactancia por falta de datos definitivos sobre su seguridad. Además, quienes padecen patologías tiroideas o enfermedades autoinmunes deben proceder con extrema cautela, ya que los principios activos de la planta pueden estimular la respuesta inmunitaria o influir en la producción hormonal, interfiriendo con tratamientos farmacológicos.

Antes de incorporar la ashwagandha a su rutina, es fundamental una evaluación médica exhaustiva, especialmente si se toman medicamentos para el insomnio, ansiolíticos o antidepresivos, ya que la interacción podría potenciar de forma impredecible el efecto sobre el sistema nervioso central. Otro aspecto relevante es la **tolerancia gastrointestinal**: en algunos individuos, los extractos concentrados pueden causar leves molestias estomacales. En tales circunstancias, se recomienda tomar el suplemento con un pequeño tentempié nocturno en lugar de con el estómago vacío. Es importante recordar que la mejora del sueño es multifactorial: la suplementación botánica puede ser un apoyo, pero siempre debe integrarse en un contexto de correcta higiene del sueño, que incluye limitar la exposición a pantallas y mantener horarios regulares.