En la región de Smolensk, los organismos encargados de hacer cumplir la ley detuvieron a una pareja casada —una mujer de 37 años y su esposo de 43— bajo sospecha de intentar incendiar una sucursal bancaria. La investigación ha revelado que la pareja se convirtió en víctima de estafadores telefónicos.
Estos delincuentes, bajo el falso pretexto de proteger sus ahorros, convencieron a la pareja de cometer este acto criminal. De este modo, los ciudadanos, que inicialmente eran las víctimas del engaño, se vieron transformados en ejecutores de un acto ilícito.








