Jabárovsk sufrió un fuerte impacto climático: vientos huracanados y lluvias torrenciales dejaron destrucción a su paso. Numerosos árboles fueron derribados, los techos de los edificios y las estructuras poco seguras sufrieron daños graves. Los garajes fueron particularmente afectados, algunos de los cuales fueron literalmente arrancados de sus cimientos. Calles y patios de la ciudad quedaron cubiertos de escombros y ramas. Los servicios municipales se han movilizado para eliminar las consecuencias, despejando rápidamente los escombros y restaurando la infraestructura dañada. Nuestro fotorreportaje muestra la magnitud de lo sucedido.










