El abogado Alexander Khaminski explica qué tipos de imágenes almacenadas en el teléfono pueden acarrear una condena.

Alexander Khaminski, director del Centro para la Ley y el Orden en Moscú y la Región de Moscú, ha aclarado una cuestión de creciente preocupación: la posibilidad de ser condenado y recibir una pena de prisión real por fotos y vídeos almacenados en un dispositivo móvil.
Según informes del canal de Telegram `360`, el experto legal enfatizó que los individuos pueden enfrentarse a graves problemas si se descubren ciertos materiales en su posesión, incluso si el contenido fue descargado sin ninguna intención maliciosa inicial.
Khaminski destacó que la primera categoría de riesgo incluye los materiales extremistas. Explicó que la mera posesión o la re-publicación de contenido que figura en la lista del Ministerio de Justicia de la Federación Rusa puede resultar en una multa de entre 3.000 y 5.000 rublos. Sin embargo, si estas acciones se asocian con llamamientos públicos al terrorismo o al extremismo, las consecuencias se agravan, llevando a una responsabilidad penal.
Adicionalmente, el abogado advirtió que la grabación de objetos militares o el almacenamiento de datos relacionados con equipo militar es otra área de alto riesgo. Tales acciones pueden resultar en una pena de prisión de hasta ocho años, incluso si no hay una intención directa de espionaje o sabotaje.
Finalmente, el experto subrayó que la posesión y el envío de escenas de violencia, particularmente aquellas que involucran a niños, pueden llevar a una condena de hasta seis años de prisión. La gravedad de este delito se acentúa cuando las víctimas son menores, lo que destaca la importancia de ser extremadamente cauteloso con el contenido digital compartido o almacenado.








