La psicóloga María Kiselyova revela las razones por las que el ser humano moderno es propenso al estrés, incluso sin motivos aparentes, y explica cómo la falta de límites puede conducir a la infelicidad.
En el mundo actual, el estrés se ha convertido en una parte integral de nuestra vida diaria. Tendemos a preocuparnos por diversas razones, incluso por pequeñas cosas. Pero, ¿somos realmente menos resistentes psicológicamente en comparación con las generaciones anteriores? ¿Cuáles son las características del estrés crónico y agudo, y por qué incluso las experiencias positivas pueden ser perjudiciales? La profesora del Departamento de Pedagogía y Psicología Médica de la Universidad Sechenov, Doctora en Ciencias Psicológicas María Kiselyova, explica estos y otros aspectos del estrés y comparte consejos para su manejo.
- Preguntas y Respuestas con la Dra. María Kiselyova
- ¿Puede una persona adaptarse al estrés constante o su sistema nervioso finalmente agotará sus recursos?
- ¿Es perjudicial el recurso a la astrología o el tarot como estrategia de auto-calma desde el punto de vista psicológico?
- ¿Somos hoy psicológicamente más débiles, o simplemente prestamos más atención a nuestros sentimientos?
- ¿Por qué el estrés puede activarse incluso sin una amenaza real?
- ¿Se puede «reeducar» la respuesta al estrés para que sea un motor en lugar de un freno?
- ¿Es peligroso cuando una persona bajo estrés crónico pierde el sentido del miedo o la preocupación?
- ¿Puede el estrés positivo ser perjudicial?
- ¿Qué tipo de estrés es más peligroso: agudo o crónico?
- ¿Qué estrategias efectivas existen para manejar el estrés?
- ¿Cómo identificar el momento en que se necesita ayuda psicológica profesional?
Preguntas y Respuestas con la Dra. María Kiselyova
¿Puede una persona adaptarse al estrés constante o su sistema nervioso finalmente agotará sus recursos?
Se observa un aumento en el consumo de antidepresivos y alcohol en Rusia, lo que se atribuye a las convulsiones sociales de los últimos años. Surge la pregunta: ¿puede una persona adaptarse al estrés constante o su sistema nervioso finalmente agotará sus recursos?
La historia de la humanidad siempre ha estado llena de dificultades, y cada uno de nosotros posee mecanismos adaptativos para superar situaciones complejas, a nivel fisiológico, mental, emocional y conductual. Sin embargo, estos mecanismos tienen sus límites. Es importante comprender que el estrés no es intrínsecamente malo, sino una reacción adaptativa natural del organismo a eventos que van más allá de lo cotidiano. Moviliza nuestros recursos, ayudándonos a ajustarnos a los cambios. Los problemas surgen cuando el estrés se vuelve crónico o cuando una persona se enfrenta a un evento traumático del que no puede recuperarse rápidamente. El factor clave no es el evento en sí, sino su interpretación. Por ejemplo, alguien percibirá un aumento de precios como el fin del mundo, mientras que otro lo verá como una oportunidad para reevaluar su presupuesto. Es crucial aprender a evaluar racionalmente lo que sucede: ¿cuánto me amenaza realmente este evento? ¿Me he enfrentado a algo similar antes? ¿Cómo logré manejarlo? Desafortunadamente, hoy en día estar estresado se ha vuelto, en parte, una moda. Y las personas a menudo eligen métodos ineficaces para combatirlo, como el alcohol, comer en exceso o tomar medicamentos sin prescripción. Si bien los fármacos pueden ser necesarios, no resuelven el problema fundamental: la falta de estrategias constructivas para manejar el estrés, desde la actividad física y la socialización hasta un trabajo profundo en la propia percepción del mundo. Así que, la adaptación es, por supuesto, posible; una vida sin estrés nunca ha existido para nadie. La cuestión es qué hace la persona para esta adaptación y para reducir el daño causado por el estrés.
¿Es perjudicial el recurso a la astrología o el tarot como estrategia de auto-calma desde el punto de vista psicológico?
Algunas personas, en busca de consuelo, encuentran respuestas en la astrología, el tarot y otras formas de adivinación. Desde un punto de vista psicológico, ¿es perjudicial este enfoque para afrontar la ansiedad?
Este fenómeno puede verse como un mecanismo de defensa: en condiciones de incertidumbre, el cerebro busca claridad y predictibilidad, incluso si esto se logra a través de rituales ilógicos. El creciente interés en el esoterismo es comprensible. Aunque estas prácticas no son científicas, en algunos casos pueden tener un efecto psicoterapéutico si fomentan la autorreflexión, la búsqueda de nuevas perspectivas y acciones activas. Sin embargo, más a menudo el esoterismo se convierte en una forma de escape, cuando la persona espera pasivamente el cumplimiento de las predicciones, incluidas las negativas, o, lo que es especialmente peligroso, renuncia a la ayuda médica cualificada en favor de rituales mágicos. El uso de horóscopos o tarot para el entretenimiento o como estímulo para la reflexión no es perjudicial, pero surgen problemas graves cuando las predicciones se toman como verdad innegable y reemplazan la resolución racional de problemas.
¿Somos hoy psicológicamente más débiles, o simplemente prestamos más atención a nuestros sentimientos?
Las generaciones anteriores sobrevivieron a guerras, hambrunas y convulsiones políticas, pero continuaron viviendo y trabajando. Surge la pregunta: ¿nos hemos vuelto hoy psicológicamente más débiles o simplemente hemos aprendido a prestar más atención a nuestros estados internos?
No somos más débiles, simplemente vivimos en una era diferente. Antes, la prioridad era la supervivencia física, y después de las crisis no había tiempo para la reflexión; era necesario reconstruir y crear. Las acciones activas por sí mismas servían como una forma de superar los traumas, y las personas se enfrentaban con más frecuencia a las dificultades, teniendo experiencia en cómo superarlas. En la sociedad moderna, donde las necesidades básicas están en gran medida satisfechas, encontramos nuevas razones para preocuparnos: sobre nuestras decisiones, relaciones, expectativas con los hijos. Debido a que las crisis son menos frecuentes, tenemos menos experiencia en cómo afrontarlas. Paradójicamente, la ausencia de límites también contribuye a nuestra infelicidad. Si antes el camino de la vida era predecible, hoy existen innumerables opciones para el desarrollo personal y profesional, oportunidades para mudarse y elegir pareja. El cerebro no está adaptado a tal volumen de elecciones, lo que lleva al caos. Elegir es más difícil que seguir reglas. Las redes sociales y los medios de comunicación exacerban esta presión, creando expectativas poco realistas de una «vida ideal», bajo cuyo peso, sin un soporte interno, es fácil colapsar.
¿Por qué el estrés puede activarse incluso sin una amenaza real?
Aunque el estrés se asocia generalmente con eventos traumáticos, puede surgir incluso en ausencia de una amenaza real. ¿Qué factores provocan tal reacción?
Efectivamente, el estrés puede ser provocado por eventos insignificantes, como un empujón en el metro o un tono de voz elevado del jefe. Aquí lo importante es que el estrés no depende tanto del evento en sí, como de nuestra percepción. La experiencia pasada juega un papel clave: si de niño una persona era criticada a menudo, en la edad adulta puede percibir cualquier error como una catástrofe, lo que provoca fuertes reacciones emocionales. El estrés acumulado también influye: bajo tensión prolongada, cansancio o falta de sueño, el sistema nervioso se vuelve hipersensible y las situaciones cotidianas se perciben trágicamente. Cada persona tiene su propio conjunto de desencadenantes sensibles. Comprender las razones de esta reacción aguda ayuda a encontrar estrategias de afrontamiento efectivas.
¿Se puede «reeducar» la respuesta al estrés para que sea un motor en lugar de un freno?
¿Por qué en las mismas condiciones estresantes las personas reaccionan de manera diferente: algunas se paralizan, otras actúan activamente? ¿De qué depende esto y es posible cambiar la propia reacción para que el estrés motive en lugar de paralizar?
Todos poseemos reacciones innatas ante una amenaza: luchar, huir, paralizarse o adaptarse. La reacción predominante se forma a partir de la experiencia. Por ejemplo, un niño que sufre gritos y violencia física por parte de sus padres probablemente desarrollará una reacción de parálisis, ya que no puede defenderse ni huir. Esta táctica puede volverse habitual al enfrentarse a la agresión en la vida adulta. Para cambiar este comportamiento, es necesario comprender sus raíces y aprender a elegir conscientemente la táctica adecuada para cada situación. A menudo, basta con resolver los conflictos a nivel social a través del diálogo y los acuerdos. Esta habilidad es completamente desarrollable.
¿Es peligroso cuando una persona bajo estrés crónico pierde el sentido del miedo o la preocupación?
¿Es peligroso cuando una persona bajo estrés crónico pierde el sentido del miedo o la preocupación, incluso si la situación empeora, o esto le ayuda a movilizarse?
Cualquier situación incontrolable exige la movilización de los recursos del organismo para resolverla y volver a la normalidad. El cuerpo trabaja al límite, lo que se manifiesta en el aumento del ritmo cardíaco y la liberación de hormonas. Si el estrés se prolonga o es excesivo, provoca agotamiento. La ausencia de miedo y ansiedad en tal estado no se explica por la habituación, sino por el agotamiento total de los recursos internos, incluidos los necesarios para la lucha y la búsqueda de soluciones. En esta etapa, el apoyo es necesario, a veces farmacológico, ya que es imposible estar constantemente bajo tensión: o se supera con éxito, o se produce el agotamiento que requiere ayuda.
¿Puede el estrés positivo ser perjudicial?
Generalmente, el estrés se percibe como un fenómeno negativo. Sin embargo, también existe el llamado «estrés positivo», como un ascenso laboral largamente esperado o el nacimiento de un hijo deseado. ¿Puede este tipo de estrés ser perjudicial?
Desde el punto de vista fisiológico, para el organismo no importa si percibimos un evento como positivo o negativo; la reacción al estrés será similar. El estrés positivo también contribuye a la movilización de recursos, ayudando a lidiar con nuevas responsabilidades o noches sin dormir. Sin embargo, al igual que el estrés negativo, el estrés positivo en exceso puede ser perjudicial. Probablemente, todos hemos notado que después de una abundancia de eventos alegres, como las vacaciones, a menudo sobreviene una sensación de vacío. Este es un sentimiento temporal, pero es importante prestarle atención, ya que señala que, a pesar de lo agradables que fueran las experiencias, esta vez nos excedimos.
¿Qué tipo de estrés es más peligroso: agudo o crónico?
¿Qué tipo de estrés es más peligroso: agudo o crónico?
El estrés crónico a menudo se subestima. Las personas tienden a pensar que no sucede nada grave, ya que los conflictos en el trabajo, los problemas con los hijos o los desacuerdos familiares parecen algo común. La inacción para mejorar la situación conduce a graves consecuencias para la salud, incluidas enfermedades cardiovasculares y otras patologías somáticas. En última instancia, el estrés crónico puede tener consecuencias a largo plazo más destructivas que el agudo. El estrés agudo, aunque más evidente y aterrador, suele ser de corta duración. Con suficientes recursos, una persona puede superarlo sin daños graves. Por el contrario, el estrés crónico debilita el organismo gradualmente durante años.
¿Qué estrategias efectivas existen para manejar el estrés?
¿Qué estrategias efectivas existen para manejar el estrés?
Para liberar la tensión, la actividad física es efectiva, desde paseos hasta deportes activos, así como cualquier forma de contacto físico, como masajes o un baño caliente. La creatividad también es un medio poderoso para combatir el estrés: cantar, dibujar, escribir un diario. Para algunos, pasar tiempo en la naturaleza es útil para ralentizar y «enraizarse»; para otros, la interacción con amigos es más liberadora. Lo que no se recomienda en absoluto es recurrir a métodos químicos para aliviar el estrés, como el alcohol: estos solo proporcionan un alivio temporal, no resuelven el problema y, a largo plazo, crean otros nuevos. Es crucial tener un propósito que impulse a la acción. Por ejemplo, durante la pandemia, el grupo psicológicamente más vulnerable fueron los hombres jóvenes solteros: aquellos con familia estaban ocupados proveyendo para ella, y las personas mayores ya tenían experiencia en superar crisis. Aquellos sin experiencia en enfrentar dificultades y sin motivación o sentido de vida, experimentaron altos niveles de estrés. El estrés, las conmociones y las situaciones traumáticas siempre serán parte de la vida. Es importante desarrollar habilidades de recuperación, adaptación y un enfoque racional para la resolución de problemas.
¿Cómo identificar el momento en que se necesita ayuda psicológica profesional?
¿Cómo identificar el momento en que se necesita ayuda psicológica profesional?
Los pensamientos intrusivos constantes sobre un evento estresante, que interfieren con la vida diaria y causan insomnio, son una señal para buscar ayuda profesional. Normalmente, la reacción emocional a un trauma disminuye con el tiempo, y la persona vuelve a su estado anterior. Sin embargo, si después de meses (uno, tres, seis) la persona sigue reviviendo constantemente lo sucedido, su bienestar empeora, aparecen pesadillas y pensamientos obsesivos, esto indica el desarrollo de un trastorno de estrés postraumático (TEPT). En tal caso, es extremadamente importante buscar ayuda lo antes posible para evitar que la condición se agrave.








