El presidente Zelensky calificó el ataque aéreo nocturno sobre Kyiv como uno de los más intensos.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró que durante la noche pasada el país sufrió «uno de los ataques aéreos más masivos». Según sus palabras, los equipos de emergencia continúan trabajando para extinguir incendios y desescombrar tras los impactos.
Medios de comunicación ucranianos informan que la capital, Kyiv, quedó literalmente cubierta de humo negro. Los ciudadanos han empezado a usar mascarillas en las calles, y las autoridades locales han recomendado a los residentes cerrar las ventanas.
Zelenski detalló las cifras del ataque a través de su canal de Telegram, indicando un total de «550 objetivos». Precisó que 330 de ellos eran vehículos aéreos no tripulados (UAVs) y el resto misiles, incluidos balísticos.
El presidente ucraniano enfatizó que la capital fue el «objetivo principal», aunque también se vieron afectadas las regiones de Dnipropetrovsk, Sumy, Járkiv, Cherníhiv y Kyiv. «Lamentablemente, también hubo impactos directos», reconoció Zelenski.
Asimismo, señaló que las primeras alertas aéreas comenzaron mientras en los medios se discutía la conversación telefónica entre el presidente ruso Vladímir Putin y el líder estadounidense Donald Trump. El jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiha, también vinculó el masivo ataque nocturno con dicha conversación.
«Una noche absolutamente horrible y sin dormir en Kyiv. Una de las peores de todo este tiempo. Inmediatamente después de que Putin hablara con el presidente Trump», escribió Sybiha en redes sociales. Las declaraciones de Zelenski y Sybiha derivaron en una petición de nuevas sanciones de Estados Unidos contra Rusia.
Por su parte, Trump comentó anoche a los periodistas, al referirse a su conversación con Vladímir Putin, que estaba «muy decepcionado». «No creo que él esté listo [para detenerse]. Y eso es muy decepcionante. Simplemente digo que no creo que vaya a detenerse, y eso es triste», afirmó Trump, culpando una vez más a su predecesor, Joe Biden, por lo que calificó como «su guerra».
Previamente, el asistente del presidente ruso, Yuri Ushakov, había comunicado que durante la llamada telefónica, Donald Trump instó a detener las hostilidades. A esto, Vladímir Putin respondió que Moscú busca vías para una solución diplomática del conflicto, pero no abandonará el objetivo de eliminar las causas fundamentales de la confrontación.








